un trozo de nación. (...) Un niño normal que se haya desarrollado en una familia normal, será finalmente un hombre normal. No existe desproporción entre la vida familiar y la nacional.
El mundo nos aconseja el agnosticismo, pensar que somos demasiado pequeños, que nuestra razón es demasiado frágil para creer en Dios. En cambio, millones de personas siguen creyendo. Este es el milagro. El signo de que Dios obra en medio de nosotros.
Más numerosos que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo
Los símbolos son signos sensibles, impresiones últimas, indivisibles y sobre todo involuntarias, que poseen una significación determinada. Un símbolo es un rasgo de la realidad que, para un hombre con sus sentidos alerta, designa inmediata y evidentemente algo que no puede comunicarse por medio del intelecto.
Disfrutar de todos los placeres es insensato; evitarlos, insensible.
El arte es una línea alrededor de tus pensamientos.
Arte de los días arte de las noches, la balanza de las heridas que se llama perdona.
Las cañas se vuelven lanzas.
¡Cuán mezquina inocencia la del que se contenta con ser bueno según la ley!.
Quiero sentir el peso de una vida humana.
El mundo nos aconseja el agnosticismo, pensar que somos demasiado pequeños, que nuestra razón es demasiado frágil para creer en Dios. En cambio, millones de personas siguen creyendo. Este es el milagro. El signo de que Dios obra en medio de nosotros.
Más numerosos que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo
Los símbolos son signos sensibles, impresiones últimas, indivisibles y sobre todo involuntarias, que poseen una significación determinada. Un símbolo es un rasgo de la realidad que, para un hombre con sus sentidos alerta, designa inmediata y evidentemente algo que no puede comunicarse por medio del intelecto.
Disfrutar de todos los placeres es insensato; evitarlos, insensible.
El arte es una línea alrededor de tus pensamientos.
Arte de los días arte de las noches, la balanza de las heridas que se llama perdona.
Las cañas se vuelven lanzas.
¡Cuán mezquina inocencia la del que se contenta con ser bueno según la ley!.
Quiero sentir el peso de una vida humana.