diario, sino el papel moneda- vale, según dicen, cada vez menos. Hay gentes que se consternan ante este fenómeno. Yo no: me felicito de que el dinero pierda su valor, y deseo que llegue el día en que no tenga ninguno. Entonces dejaremos de ocuparnos de él, y nos habremos emancipado de una superstición que nos rebaja.
Nuestro interés se encuentra en la orilla peligrosa de las cosas.
Más vale sembrar una cosecha nueva, que llorar la que se perdió
En verdad que aquél era un estudio, casi una biblioteca. Se trataba de una habitación de cielo raso elevado, con dos ventanas altas y estrechas, de cortinas oscuras y suntuosas. Era mucho más amplia de lo que había supuesto, con todas las paredes cubiertas de libros, desde el piso hasta el techo.
Humanos... Es increíble lo frágiles que pueden llegar a ser.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno
Me pregunto quién nos ha dado el derecho de estropear nuestro planeta
La tecnología es un arma que si no se sabe usar nos podría destruir.
Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta.
En el dolor hay amores que curan e ilusiones que matan.
Nuestro interés se encuentra en la orilla peligrosa de las cosas.
Más vale sembrar una cosecha nueva, que llorar la que se perdió
En verdad que aquél era un estudio, casi una biblioteca. Se trataba de una habitación de cielo raso elevado, con dos ventanas altas y estrechas, de cortinas oscuras y suntuosas. Era mucho más amplia de lo que había supuesto, con todas las paredes cubiertas de libros, desde el piso hasta el techo.
Humanos... Es increíble lo frágiles que pueden llegar a ser.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno
Me pregunto quién nos ha dado el derecho de estropear nuestro planeta
La tecnología es un arma que si no se sabe usar nos podría destruir.
Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta.
En el dolor hay amores que curan e ilusiones que matan.