serpientes que se tragaban enteras y que si uno veía a una serpiente en el acto de autotragarse más valía salir corriendo pues al final siempre ocurría algo malo, como una explosión de la realidad.
Puede que sólo seas un pequeño cobarde que prefiere soportar la injusticia con tal de vivir incontaminado. Así te quieren ellos, dedicado a los versos en la villa horaciana, entre gallinas y lechugas, tú contemplando el crepúsculo y ellos llenando el saco.
Eras tu la que murmurando en mi oreja, con calor me fuistes creando.
Siempre he soñado que una manera elegante de acabar con este baile sería sentarse en una mecedora blanca con un sombrero de paja junto al Mediterráneo y guardar un silencio definitivo durante muchos años mirando el horizonte sin mover una pestaña.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Vivo... para dar muerte
Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Me encanta la responsabilidad, es como el chocolate.
Toda nube no engendra una tempestad.
Puede que sólo seas un pequeño cobarde que prefiere soportar la injusticia con tal de vivir incontaminado. Así te quieren ellos, dedicado a los versos en la villa horaciana, entre gallinas y lechugas, tú contemplando el crepúsculo y ellos llenando el saco.
Eras tu la que murmurando en mi oreja, con calor me fuistes creando.
Siempre he soñado que una manera elegante de acabar con este baile sería sentarse en una mecedora blanca con un sombrero de paja junto al Mediterráneo y guardar un silencio definitivo durante muchos años mirando el horizonte sin mover una pestaña.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Vivo... para dar muerte
Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Me encanta la responsabilidad, es como el chocolate.
Toda nube no engendra una tempestad.