la luz y el saber, alejaremos las tinieblas y marcharemos hacia el ideal común de la Humanidad: la vida fraternal y libre, la sociedad donde nadie será esclavo ni será humillado por quienquiera que sea nunca más.
La libre elección de amos no suprime ni a los amos ni a los esclavos. Escoger libremente entre una amplia variedad de bienes y servicios no significa libertad si estos bienes y servicios sostienen controles sociales sobre una vida de esfuerzo y de temor, esto es, si sostienen la alienación.
Hacer o no hacer, ganar o perder, vivir o morir. Ustedes adolescentes, que ven el mundo en dualidades, quizás no se dan cuenta, pero hay extraños puntos estacionarios en la vida en los que permaneces en el mismo lugar con tus ojos girando sin importar cuantas veces tires los dados.
Yo no tenía ninguna esperanza, y sin embargo vivía de esperanzas; desde que ella había desaparecido, no me quedaba otra cosa. No sabía qué descubrimientos, qué burlas, qué torturas me aguardaban aún. No sabía nada, y me empecinaba en creer que el tiempo de los milagros crueles aún no había terminado.
Quien ha dejado de agradar pierde el derecho de hacer reproches.
El que es bueno, es libre aún cuando sea esclavo; el que es malo, es esclavo aunque sea rey.
Un líder es aquel que sueña y crea.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Mi cerebro es el caos, mis ojos la destrucción, mi esencia la nada
La libre elección de amos no suprime ni a los amos ni a los esclavos. Escoger libremente entre una amplia variedad de bienes y servicios no significa libertad si estos bienes y servicios sostienen controles sociales sobre una vida de esfuerzo y de temor, esto es, si sostienen la alienación.
Hacer o no hacer, ganar o perder, vivir o morir. Ustedes adolescentes, que ven el mundo en dualidades, quizás no se dan cuenta, pero hay extraños puntos estacionarios en la vida en los que permaneces en el mismo lugar con tus ojos girando sin importar cuantas veces tires los dados.
Yo no tenía ninguna esperanza, y sin embargo vivía de esperanzas; desde que ella había desaparecido, no me quedaba otra cosa. No sabía qué descubrimientos, qué burlas, qué torturas me aguardaban aún. No sabía nada, y me empecinaba en creer que el tiempo de los milagros crueles aún no había terminado.
Quien ha dejado de agradar pierde el derecho de hacer reproches.
El que es bueno, es libre aún cuando sea esclavo; el que es malo, es esclavo aunque sea rey.
Un líder es aquel que sueña y crea.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Mi cerebro es el caos, mis ojos la destrucción, mi esencia la nada