deseado aquella espada vieja y mellada a los seis años, y cómo había hecho llorar a su madre. Ahora ésta se resignaba a la idea de que, al crecer, su hijo se convirtiera en aquello que ella había rezado para que no fuese: un samurái.
Instruirse; instruirse siempre. Este es el verdadero alimento del alma
El problema de la muerte no tiene solución. Tampoco la tiene el problema de la vida.
El pensamiento es la plena verdad que comprende todos los momentos, incluido el error.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
La muerte es lo peor porque la gente te olvida.
Hay un momento límite en el que la paciencia deja de ser una virtud
Tan peligrosa es la mocedad por sus excesos como la vejez por sus ataques.
Un gran hombre demuestra su espíritu con palabras delicadas y acciones firmes.
Los errores no son la técnica pero si los artífices
Todo hombre es un héroe por el sencillo hecho de morir y los héroes son nuestros maestros
¡¡Estamos en internet!!.
Instruirse; instruirse siempre. Este es el verdadero alimento del alma
El problema de la muerte no tiene solución. Tampoco la tiene el problema de la vida.
El pensamiento es la plena verdad que comprende todos los momentos, incluido el error.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
La muerte es lo peor porque la gente te olvida.
Hay un momento límite en el que la paciencia deja de ser una virtud
Tan peligrosa es la mocedad por sus excesos como la vejez por sus ataques.
Un gran hombre demuestra su espíritu con palabras delicadas y acciones firmes.
Los errores no son la técnica pero si los artífices
Todo hombre es un héroe por el sencillo hecho de morir y los héroes son nuestros maestros
¡¡Estamos en internet!!.