soberbio hombre y niños fuertes y noble amante y amigo.Es así como los tulipanes amarillos en los campo europeos, mirando siempre al cielo con sus tallos firmes pero sin dejar el suelo ese que los nutre y fortalece para su largo desempeño.Frágiles pétalos, delicados ornamentos envueltos en suavidad y recubiertos de dureza, soberbios como el altivo dueño e imponente como el eso bellos tulipanes europeos.Difícil conseguir, mucho más de cuidar, pero cuando lo tienes el regocijo es sin cesar.
¿Cómo reconocer una obra de arte? ¿Cómo separarla, aunque sólo sea un momento, de su aparato crítico, de sus exégetas, de sus incansables plagiarios, de sus ninguneadores, de su final destino de soledad? Es fácil. Hay que traducirla.
Cuando todos estén conectados, nadie.. nadie.. podrá esconderse.
Nuestro Movimiento incorpora el sentido católico —de gloriosa tradición y predominante en España— a la reconstrucción nacional. La Iglesia y el Estado concordarán sus facultades respectivas, sin que se admita intromisión o actividad alguna que menoscabe la dignidad del Estado o la integridad nacional
Médicos. Hombres de suerte. Sus éxitos brillan al sol...Y sus errores los cubren la tierra.
La palabra es no sólo la identidad del mensaje y del mensajero, es su ángel guardián.
La revolución no se hace, sino que se organiza.
Cuando todos están equivocados, todos tienen la razón.
El mayor engaño que padecen los hombres es el de sus propias opiniones.
Ojalá suba el precio de los periódicos a ver si así traen mejores noticias
¿Cómo reconocer una obra de arte? ¿Cómo separarla, aunque sólo sea un momento, de su aparato crítico, de sus exégetas, de sus incansables plagiarios, de sus ninguneadores, de su final destino de soledad? Es fácil. Hay que traducirla.
Cuando todos estén conectados, nadie.. nadie.. podrá esconderse.
Nuestro Movimiento incorpora el sentido católico —de gloriosa tradición y predominante en España— a la reconstrucción nacional. La Iglesia y el Estado concordarán sus facultades respectivas, sin que se admita intromisión o actividad alguna que menoscabe la dignidad del Estado o la integridad nacional
Médicos. Hombres de suerte. Sus éxitos brillan al sol...Y sus errores los cubren la tierra.
La palabra es no sólo la identidad del mensaje y del mensajero, es su ángel guardián.
La revolución no se hace, sino que se organiza.
Cuando todos están equivocados, todos tienen la razón.
El mayor engaño que padecen los hombres es el de sus propias opiniones.
Ojalá suba el precio de los periódicos a ver si así traen mejores noticias