barbaridades, se pone rojo hasta las orejas. Siempre, siempre pensando sólo en mi,entones ¿cómo no podrías ser importante para mí?.
Yo no creo en el destino, porque pensaba que solo era una casualidad sobre otra. Pero si ese encuentro se convierte de una casualidad a una necesidad, y eso es el destino... supongo que está bien creer en ello
Las mujeres feas tienen derecho a vivir; pero, ¿por qué todas en mi pueblo?
El productor asociado es el único hombre en Hollywood que se asocia con un productor
La calle lo aviva a uno. Nadie es malo de chico, pero no se la puedo vender cambiada diciéndole que era un santo, que hacía bien los deberes, que no fumaba a escondidas bajo el puente y que iba a misa los domingos. Todos me lo cantaban en el barrio: vas a ser boxeador, y a fuerza de repetírmelo, me lo creí
El sueño ha terminado
La cosa más seductor del arte es la personalidad del propio artista.
El más tonto sabe más en su casa que el sabio en la ajena.
La negación es el argumento favorito de la ignorancia; en realidad, su único argumento.
Caridad contra caridad no es caridad.
Cuanto más tienes, más quieres.
Yo no creo en el destino, porque pensaba que solo era una casualidad sobre otra. Pero si ese encuentro se convierte de una casualidad a una necesidad, y eso es el destino... supongo que está bien creer en ello
Las mujeres feas tienen derecho a vivir; pero, ¿por qué todas en mi pueblo?
El productor asociado es el único hombre en Hollywood que se asocia con un productor
La calle lo aviva a uno. Nadie es malo de chico, pero no se la puedo vender cambiada diciéndole que era un santo, que hacía bien los deberes, que no fumaba a escondidas bajo el puente y que iba a misa los domingos. Todos me lo cantaban en el barrio: vas a ser boxeador, y a fuerza de repetírmelo, me lo creí
El sueño ha terminado
La cosa más seductor del arte es la personalidad del propio artista.
El más tonto sabe más en su casa que el sabio en la ajena.
La negación es el argumento favorito de la ignorancia; en realidad, su único argumento.
Caridad contra caridad no es caridad.
Cuanto más tienes, más quieres.