a alguien y retirar lo dicho pero del modo se lo digas lo devastará porque es una ofensa y la cicatriz perdurará para siempre... Cada vez que pierdes la paciencia de alguna manera dejas una cicatriz, aunque despues se vuelva pasado.
Tres muchos y tres pocos, destruyen a los hombres locos: mucho gastar y poco tener, mucho hablar y poco saber, mucho presumir y poco valer.
Lo que hace magníficos a los pueblos no es principalmente la altura de sus hombres grandes, sino la de sus innumerables mediocres.
Mientras que los políticos inscriben su acción en la realidad, los hombres de cultura se sitúan en el marco de la historia
Dichosos aquellos antepasados nuestros que perdieron su vida por mantener incólume la independencia de Vizcaya (Bizkaia).
El verdadero amigo es aquel que aunque esté lejos, sientes en tu corazón por cada momento que te hace vivir.
Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.
En Estados Unidos no se acuerdan de la guerra con España en 1898. Lo más viejo tiene diez años.
Las ranas se tiran al estanque como si se echasen al correo.
Es más tranquilizador tener doce hijos que doce millones de dólares, con doce hijos uno se conforma; Con doce millones se quiere más
Tres muchos y tres pocos, destruyen a los hombres locos: mucho gastar y poco tener, mucho hablar y poco saber, mucho presumir y poco valer.
Lo que hace magníficos a los pueblos no es principalmente la altura de sus hombres grandes, sino la de sus innumerables mediocres.
Mientras que los políticos inscriben su acción en la realidad, los hombres de cultura se sitúan en el marco de la historia
Dichosos aquellos antepasados nuestros que perdieron su vida por mantener incólume la independencia de Vizcaya (Bizkaia).
El verdadero amigo es aquel que aunque esté lejos, sientes en tu corazón por cada momento que te hace vivir.
Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.
En Estados Unidos no se acuerdan de la guerra con España en 1898. Lo más viejo tiene diez años.
Las ranas se tiran al estanque como si se echasen al correo.
Es más tranquilizador tener doce hijos que doce millones de dólares, con doce hijos uno se conforma; Con doce millones se quiere más