producido ninguna transformación ni curación, hemos de reconsiderar la situación. Hemos de cambiar nuestro enfoque y aprender más hasta encontrar la práctica correcta que pueda transformar nuestra vida y la de las personas a las que amamos.
La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta.
¡La razón por la que soy de esta manera ahora es porque me enamoré de todo lo que se trata de ti! Eres el único que me hizo cambiar.
La ingratitud de una hija es más punzante que el diente de un reptil afirmó. Pero el amor puede doblegar al espíritu más altivo.
"Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho"
¿Cuál es nuestra inocencia? ¿Cuál es nuestra culpa? Todos estamos desnudos, nadie está a salvo.
Quizás cuando nos encontramos deseando todo, es porque estamos peligrosamente cerca de no desear nada.
Nada era del individuo, a no ser unos cuantos centímetros cúbicos dentro de su cráneo.
Las voces de la gente sin agallas no es más que un molesto ruido.
Un pueblo no representa tanto una acumulación de ideas y teorías como de obsesiones.
La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta.
¡La razón por la que soy de esta manera ahora es porque me enamoré de todo lo que se trata de ti! Eres el único que me hizo cambiar.
La ingratitud de una hija es más punzante que el diente de un reptil afirmó. Pero el amor puede doblegar al espíritu más altivo.
"Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho"
¿Cuál es nuestra inocencia? ¿Cuál es nuestra culpa? Todos estamos desnudos, nadie está a salvo.
Quizás cuando nos encontramos deseando todo, es porque estamos peligrosamente cerca de no desear nada.
Nada era del individuo, a no ser unos cuantos centímetros cúbicos dentro de su cráneo.
Las voces de la gente sin agallas no es más que un molesto ruido.
Un pueblo no representa tanto una acumulación de ideas y teorías como de obsesiones.