débil o, mejor dicho, demasiado delicada para el gusto de los oyentes vieneses, acostumbrados a escuchar a los artistas destrozando su instrumento No importa; es imposible que no haya algún pero, y prefiero esto a oír decir que toco demasiado fuerte
¿Hay una línea indeleble que divide la cordura de la locura?, o ¿se mezcla la una de la otra con el menor giro de los acontecimientos?
Tal vez sólo me apropio los gestos, las palabras, los actos inherentes a la pequeña fracción de tiempo asignada a mi persona.
Ademas... ¡te lo había dicho! Que algún día te sobrepasaría y que sería mi turno de darme a vuelta y preocuparme por ti.
Los errores del médico se tapan con la tierra...
Los dogmas del pasado sereno no concuerdan con el tumultuoso presente.
El gran educador: el tiempo.
Yo no puedo saber lo que tu deseas que te diga. Solo puedo decirte y demostrarte lo que siento, Aya. ¿No es suficiente para ti?
Saber perder es saber ganar la próxima vez.
Si los ciudadanos activos o preocupados renuncian a la política, están abandonando su sociedad a sus funcionarios más mediocres y venales.
¿Hay una línea indeleble que divide la cordura de la locura?, o ¿se mezcla la una de la otra con el menor giro de los acontecimientos?
Tal vez sólo me apropio los gestos, las palabras, los actos inherentes a la pequeña fracción de tiempo asignada a mi persona.
Ademas... ¡te lo había dicho! Que algún día te sobrepasaría y que sería mi turno de darme a vuelta y preocuparme por ti.
Los errores del médico se tapan con la tierra...
Los dogmas del pasado sereno no concuerdan con el tumultuoso presente.
El gran educador: el tiempo.
Yo no puedo saber lo que tu deseas que te diga. Solo puedo decirte y demostrarte lo que siento, Aya. ¿No es suficiente para ti?
Saber perder es saber ganar la próxima vez.
Si los ciudadanos activos o preocupados renuncian a la política, están abandonando su sociedad a sus funcionarios más mediocres y venales.