de recibir un señor puñetazo, digno exponente de la Varia Quality, en plena boca. Ouch. Eso ha tenido que doler. Dino esboza una sonrisa de disculpa y torna a mirar a Hibari. Le guiña un ojo.
—Bueno, Kyouya... —la situación amerita una frase ingeniosa. A ver, a ver...—. ¡Tú la llevas!
Más tonto y no nace. Eso es lo que piensan Hibari, Squalo e incluso el bueno de Fon antes de que Dino salga disparado, cual corredor de los cuatrocientos metros lisos, con un cabreadísimo líder del Comité Disciplinario tras él.
Tal vez algunas personas quieran mi mal, pero yo continuaré plantando las semillas de fraternidad por donde yo pase
Mis kohai me llaman el viento de la Academia Hakoniwa. ¡El viento es el viento porque no puede ser capturado!
Herir a un oponente es herirte a ti mismo. El arte de la paz es controlar la agresión sin producir daños.
Puede afirmarse sin temor a errar que la obra de la mujer en su hogar es la más creadora que cabe imaginar.
Pero todo aquello que tocamos, tú y yo, nos une, como un golpe de arco, que una sola voz arranca de dos cuerdas.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Hay que agotar todos los esfuerzos antes de quejarse
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Vida sana deseo mas que oro, y buen ánimo mas que perlas.
—Bueno, Kyouya... —la situación amerita una frase ingeniosa. A ver, a ver...—. ¡Tú la llevas!
Más tonto y no nace. Eso es lo que piensan Hibari, Squalo e incluso el bueno de Fon antes de que Dino salga disparado, cual corredor de los cuatrocientos metros lisos, con un cabreadísimo líder del Comité Disciplinario tras él.
Tal vez algunas personas quieran mi mal, pero yo continuaré plantando las semillas de fraternidad por donde yo pase
Mis kohai me llaman el viento de la Academia Hakoniwa. ¡El viento es el viento porque no puede ser capturado!
Herir a un oponente es herirte a ti mismo. El arte de la paz es controlar la agresión sin producir daños.
Puede afirmarse sin temor a errar que la obra de la mujer en su hogar es la más creadora que cabe imaginar.
Pero todo aquello que tocamos, tú y yo, nos une, como un golpe de arco, que una sola voz arranca de dos cuerdas.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Hay que agotar todos los esfuerzos antes de quejarse
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Vida sana deseo mas que oro, y buen ánimo mas que perlas.