estar a la altura, pero la idea monárquica continúa siendo la misma. También esto era verdad. -Pero los reyes que encarnan una idea no deben, no pueden descender, por generaciones, por debajo de cierto nivel; si no, mi querido cuñado, también la idea se menoscaba.
Oír voces que nadie más puede oír no es una buena señal, incluso en el mundo de los magos.
Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo, nacen de una actitud de aprecio por los demás
Alguien en la humanidad tiene que decidir ya no ser humano, seguir siendo humano en estas condiciones es inhumano
Y que placer, cuando no hay nada, que pueda ver, y solo invento tu sonrisa, y apago así, toda agonía...
No hay Dios Es el grito de las masas cada vez más ruidosas, y con la pérdida de Dios el hombre pierde sus valores.
Cielo de junio, limpio como ninguno.
Si alguno os quiere robar la esposa, la mejor forma de vengaros de él es dejar que se la lleve.
Si le abrazo por la espalda, quizás podamos reír inocentemente de nuevo. Como en los viejos tiempos...
La experiencia es algo que no consigues hasta justo después de necesitarla.
El hombre es un mecanismo al que da cuerda cada día el amor propio
Oír voces que nadie más puede oír no es una buena señal, incluso en el mundo de los magos.
Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo, nacen de una actitud de aprecio por los demás
Alguien en la humanidad tiene que decidir ya no ser humano, seguir siendo humano en estas condiciones es inhumano
Y que placer, cuando no hay nada, que pueda ver, y solo invento tu sonrisa, y apago así, toda agonía...
No hay Dios Es el grito de las masas cada vez más ruidosas, y con la pérdida de Dios el hombre pierde sus valores.
Cielo de junio, limpio como ninguno.
Si alguno os quiere robar la esposa, la mejor forma de vengaros de él es dejar que se la lleve.
Si le abrazo por la espalda, quizás podamos reír inocentemente de nuevo. Como en los viejos tiempos...
La experiencia es algo que no consigues hasta justo después de necesitarla.
El hombre es un mecanismo al que da cuerda cada día el amor propio