él no caben ni mis dolores. Por eso me gusta contarme. Por eso me desnudo, por eso me grito, por eso frecuento los periódicos, me expongo crudamente en las librerías: necesito de todos.
Un moderado optimismo, como ya nace espontáneamente de una sincera filosofía de la vida, pertenece a la dietética del alma
Yo no me muerdo la lengua, no me puedo quedar callado ante lo que me parece incorrecto (....) Para algunos eso es bueno y para otros no
Con esta moneda me voy a comprar un ramo de cielo y un metro de mar, un pico de estrella, un sol de verdad, un kilo de viento, y nada más.
Besugo de enero vale un carnero.
Al hombre sabio no se le puede injuriar.
En el cielo hay una estrella que me llama la atención, y en la tierra hay una chica que me robó el corazón.
Perdona a todos tus enemigos, pero no olvides sus nombres.
Usted habla como alguien que se alimenta de poesía.
Más vale prevenir que curar.
Un moderado optimismo, como ya nace espontáneamente de una sincera filosofía de la vida, pertenece a la dietética del alma
Yo no me muerdo la lengua, no me puedo quedar callado ante lo que me parece incorrecto (....) Para algunos eso es bueno y para otros no
Con esta moneda me voy a comprar un ramo de cielo y un metro de mar, un pico de estrella, un sol de verdad, un kilo de viento, y nada más.
Besugo de enero vale un carnero.
Al hombre sabio no se le puede injuriar.
En el cielo hay una estrella que me llama la atención, y en la tierra hay una chica que me robó el corazón.
Perdona a todos tus enemigos, pero no olvides sus nombres.
Usted habla como alguien que se alimenta de poesía.
Más vale prevenir que curar.