a mí.Con mis manos acariciaréTu rostro,Demostrándote cuánto te amo.Mis ojos no dejarán de mirarLos tuyos,Agradeciéndote por el amorQue me das.Mis labios se acercaránA los tuyos,Para estremecer nuestrosCuerpos y corazones.Tomaré tus manosPara entrelazar nuestros dedosEn señal,Que somos el uno para el otro.Con mis manos recorreréTu cuerpo,Diciéndote en secreto,Cuánto te deseo.Mis brazos te acercaránA mi cuerpo,Para fundir nuestras almasHaciéndonos tan sólo uno.Y entonces amor mío,Este sueño, nuestro sueñoSerá eterno.No quiero despertar,Tan sólo te quiero amar. Tu Rubia.
Que poca cosa es la realidad, mejor seguir, mejor soñar, que lo que vale no es el día, pero el sol, está, no es de papel es de verdad.
El corazón del hombre es una rueda de molino que trabaja sin cesar; si nada echáis a moler corréis el riesgo de que se triture a sí misma.
Ciertamente es una buena elección para dificultarme el ejecutar genjutsus, pero contra mi sharingan, técnicas como éstas son inútiles.
Una mujer sería encantadora si uno pudiera caer en sus brazos sin caer en sus manos.
Deben venir de lejos en bicicleta, ya que tenía la espalda embarrada hasta la mitad.
Me falta velocidad de respuesta.
Deseo que todos sepan el bien para alegrarse, y el mal para remediarlo, si aman a su patria; así que nada oculto ni ocultaré jamás.
Es difícil crear ideas y fácil crear palabras; de aquí el éxito de los filósofos.
Ni amor forzado, ni zapato apretado
Que poca cosa es la realidad, mejor seguir, mejor soñar, que lo que vale no es el día, pero el sol, está, no es de papel es de verdad.
El corazón del hombre es una rueda de molino que trabaja sin cesar; si nada echáis a moler corréis el riesgo de que se triture a sí misma.
Ciertamente es una buena elección para dificultarme el ejecutar genjutsus, pero contra mi sharingan, técnicas como éstas son inútiles.
Una mujer sería encantadora si uno pudiera caer en sus brazos sin caer en sus manos.
Deben venir de lejos en bicicleta, ya que tenía la espalda embarrada hasta la mitad.
Me falta velocidad de respuesta.
Deseo que todos sepan el bien para alegrarse, y el mal para remediarlo, si aman a su patria; así que nada oculto ni ocultaré jamás.
Es difícil crear ideas y fácil crear palabras; de aquí el éxito de los filósofos.
Ni amor forzado, ni zapato apretado