de abrazarte.Cuando no estoy contigo, sólo quiero verte, amarte, besarte...Los minutos se hacen horasLas horas se me hacen días...Y si es que viera que llorasMi corazón se rompería.Te amo tanto y te llevo siempre adentroQué triste estoy cuando a veces no te encuentro...Dame de esa agua limpia y clara de tus ojos para beberPorque si no calmas mi sed ahora loca me voy a volver.
Una obra de teatro se hace detectando cómo las fuerzas de la vida simulan la ignorancia- te liberará de la ironía oculta, la broma mortal
Un Avemaría dicha de todo corazón y con desprendimiento tiene más fuerza y bondad que mil salterios dichos de cara a la exterior.
Ningún ser humano nace con impulsos hostiles o violentos, nadie se vuelve hostil o violento sin tomarse el tiempo necesario para aprenderlo.
Que sepan hoy los indignos farsantes que este pueblo no engaña a quien no lo traiciona
Volvió a mi mente el día que la batalla / de amor sentí por primera vez, y dije: / ¡ay de mí, si esto es amor, como atormenta!
Las niñas tienen que ser educadas tanto como los varones.
Demuéstrame que Dios existe. Abre tus manos y míralas.
Una errante luciérnaga alumbró nuestro beso.
Hazme tu mar y nadaré para tí, hazme tu cielo, y volaré en tí; yo quiero ser, el agua que calme tu sed.
Una obra de teatro se hace detectando cómo las fuerzas de la vida simulan la ignorancia- te liberará de la ironía oculta, la broma mortal
Un Avemaría dicha de todo corazón y con desprendimiento tiene más fuerza y bondad que mil salterios dichos de cara a la exterior.
Ningún ser humano nace con impulsos hostiles o violentos, nadie se vuelve hostil o violento sin tomarse el tiempo necesario para aprenderlo.
Que sepan hoy los indignos farsantes que este pueblo no engaña a quien no lo traiciona
Volvió a mi mente el día que la batalla / de amor sentí por primera vez, y dije: / ¡ay de mí, si esto es amor, como atormenta!
Las niñas tienen que ser educadas tanto como los varones.
Demuéstrame que Dios existe. Abre tus manos y míralas.
Una errante luciérnaga alumbró nuestro beso.
Hazme tu mar y nadaré para tí, hazme tu cielo, y volaré en tí; yo quiero ser, el agua que calme tu sed.