invadir las fronteras de mi reino; lo cual, si sucediera, antes que una mancha caiga sobre mi honor por mi culpa, yo misma empuñaré las armas, yo misma seré su caudillo y su juez, y sabré recompensar sus virtudes en el campo de batalla.
Hasta el romano indigente se sentía orgulloso de poder decir civis romanus sum; Roma y el Imperio eran su familia, su hogar, su mundo
No le temo a la muerte. Había estado muerto por billones y billones de años antes de que naciera, y no sufrí la menor inconveniencia por ello
Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Pinta, no la cosa, sino el efecto que produce.
¿Puedes seguir viviendo con una sonrisa, sabiendo que sobreviviste sacrificando a alguien más?
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Puede que el sexo sea pecado, pero sabe divino
Sean quienes sean nuestros enemigos, prefiero encontrarlos antes de que ellos nos encuentren a nosotros.
Hasta el romano indigente se sentía orgulloso de poder decir civis romanus sum; Roma y el Imperio eran su familia, su hogar, su mundo
No le temo a la muerte. Había estado muerto por billones y billones de años antes de que naciera, y no sufrí la menor inconveniencia por ello
Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Pinta, no la cosa, sino el efecto que produce.
¿Puedes seguir viviendo con una sonrisa, sabiendo que sobreviviste sacrificando a alguien más?
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Puede que el sexo sea pecado, pero sabe divino
Sean quienes sean nuestros enemigos, prefiero encontrarlos antes de que ellos nos encuentren a nosotros.