causa y efecto.
Yukiteru: ¿Estás planeando algo de nuevo?
Deus: El mundo necesita alegría ocasional.
Yukiteru: Sin tu alegría resultarían guerras.
Deus: No digas eso. El próximo juego será muy entretenido.
En nuestro software no hay ni habrá fallos realmente importantes tal que un número considerable de usuarios quiera que se arreglen
Adoro el arte, cuando estoy solo con mis notas, los latidos de mi corazón y las lágrimas caen, mi emoción y placer son inmensos.
Y la vida es eterna, aunque yo no lo diga. Y la vida es lo que soy, en el llanto o el gozo. Y la vida es cualquiera instante que se siga.
Pocu vende la que mucho se placea.
El hombre prudente sólo piensa en sus dificultades cuando ello tiene algún objeto. Cuando no, piensa en otra cosa.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Ya no basta con satisfacer a los clientes; ahora hay que dejarlos encantados
El punto, tal como Karl Marx lo vio, es que los sueños nunca se hagan realidad.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Yukiteru: ¿Estás planeando algo de nuevo?
Deus: El mundo necesita alegría ocasional.
Yukiteru: Sin tu alegría resultarían guerras.
Deus: No digas eso. El próximo juego será muy entretenido.
En nuestro software no hay ni habrá fallos realmente importantes tal que un número considerable de usuarios quiera que se arreglen
Adoro el arte, cuando estoy solo con mis notas, los latidos de mi corazón y las lágrimas caen, mi emoción y placer son inmensos.
Y la vida es eterna, aunque yo no lo diga. Y la vida es lo que soy, en el llanto o el gozo. Y la vida es cualquiera instante que se siga.
Pocu vende la que mucho se placea.
El hombre prudente sólo piensa en sus dificultades cuando ello tiene algún objeto. Cuando no, piensa en otra cosa.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Ya no basta con satisfacer a los clientes; ahora hay que dejarlos encantados
El punto, tal como Karl Marx lo vio, es que los sueños nunca se hagan realidad.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.