no usar únicamente el término pensamiento), el Zen, el inclasificable Zen es aquello que más se aproxima, dentro de lo que yo he encontrado, a la dinámica más íntima de la creación poética. Porque mediante el impacto de la imagen (en apariencia absurda) provoca la iluminación.
El estado de ardor venéreo nos atormenta, el de deseo satisfecho nos entristece, más lo que nos contenta es el tránsito de un estado al otro.
Yo tomaré, de fiesta, lo que quieras, aunque sea el milagrillo más pequeño. No es que yo sea mendigo, es que cualquier amor es amor bueno.
Si de verdad crees que el dolor por la muerte de tus compañeros es un lazo, entonces es absurdo protegerlos con tanta desesperación.
Yo no imparto enseñanza al que no se esfuerza sinceramente en aprender.
Los conceptos y principios fundamentales de la ciencia son invenciones libres del espíritu humano.
Si un hombre aspira a vivir una vida más amorosa y espiritual, su primera decisión debería ser la de abstenerse de matar y comer animales.
Si después de morir me voy al cielo, tendrá que ser como aquí, sólo que liberado de estos torpes sentidos, de estos pesados huesos.
La censura es el impuesto que paga el hombre a la sociedad por ser eminente.
El dolor más soportable es el ajeno.
El estado de ardor venéreo nos atormenta, el de deseo satisfecho nos entristece, más lo que nos contenta es el tránsito de un estado al otro.
Yo tomaré, de fiesta, lo que quieras, aunque sea el milagrillo más pequeño. No es que yo sea mendigo, es que cualquier amor es amor bueno.
Si de verdad crees que el dolor por la muerte de tus compañeros es un lazo, entonces es absurdo protegerlos con tanta desesperación.
Yo no imparto enseñanza al que no se esfuerza sinceramente en aprender.
Los conceptos y principios fundamentales de la ciencia son invenciones libres del espíritu humano.
Si un hombre aspira a vivir una vida más amorosa y espiritual, su primera decisión debería ser la de abstenerse de matar y comer animales.
Si después de morir me voy al cielo, tendrá que ser como aquí, sólo que liberado de estos torpes sentidos, de estos pesados huesos.
La censura es el impuesto que paga el hombre a la sociedad por ser eminente.
El dolor más soportable es el ajeno.