cámara y un micrófono, y poder hablar y destruir la vida de quien sea deciden que tú eres una sangrona, una no se que y una no se que, y ni siquiera han cruzado contigo tres palabras.
Porque quiero tu cuerpo ciegamente. Porque deseo tu belleza plena. Porque busco ese horror, esa cadena mortal, que arrastra inconsolablemente.
Entre una Iglesia accidentada que sale a la calle y una Iglesia enferma de autorreferencialidad, no tengo ninguna duda: prefiero la primera
Pasamos de una era en la que la biología de la mujer constituía su destino a una era en la que la biología del hombre es su destino.
No deberías ser tan impulsiva. Si te encariñas con él seras tú la que termines lastimada.
Viento de otoño; no hay para mí dioses, no hay budas.
Es cosa del destino que no haya escogido tu lado.
La vida es demasiado importante para tomarla en serio.
No hay fórmula más eficaz para que una idea germine, que la de bañarla en sangre o cerrarla bajo siete llaves.
Si la seleccion juega de blanco se ven más jugadores en la cancha
Porque quiero tu cuerpo ciegamente. Porque deseo tu belleza plena. Porque busco ese horror, esa cadena mortal, que arrastra inconsolablemente.
Entre una Iglesia accidentada que sale a la calle y una Iglesia enferma de autorreferencialidad, no tengo ninguna duda: prefiero la primera
Pasamos de una era en la que la biología de la mujer constituía su destino a una era en la que la biología del hombre es su destino.
No deberías ser tan impulsiva. Si te encariñas con él seras tú la que termines lastimada.
Viento de otoño; no hay para mí dioses, no hay budas.
Es cosa del destino que no haya escogido tu lado.
La vida es demasiado importante para tomarla en serio.
No hay fórmula más eficaz para que una idea germine, que la de bañarla en sangre o cerrarla bajo siete llaves.
Si la seleccion juega de blanco se ven más jugadores en la cancha