comer.
Hasta entonces, no había conocido a ningún adulto que mereciese la pena. Pero las hermanas me acogieron, dieron de comer y contaban historias. Eran distintas... Para mí, eran como diosas.
Pero un día, apareció un vagabundo que parecía estar cercano a la muerte. Conociendo la gentileza de las hermanas, él se acercó a una de ellas con emoción, y le agarró amablemente una de sus manos. Pero entonces, ella se apartó de él enseguida, y comenzó a gritar y a poner cara de rechazo y asco.
Aquel pobre vagabundo... No podía dejar de llorar mientras se alejaba del lugar.
Hermana, aprendí algo importante de aquella experiencia. Aprendí que las personas que más discriminan a los demás... son precisamente las que intentan hacer ver que son las más tolerantes.
Puede que yo haya matado personas... pero lo que aquella mujer hizo no es tan distinto según mi punto de vista.
Por la ciudad en ruinas todo invita al olvido, los viejos portalones, la gran plaza desierta y el templo abandonado...La ciudad se ha dormido.
Si te caes una vez, levántate; si te caes una vez más, vuelve a levantarte; pero si te caes otra vez... no olvides que siempre debes levantarte.
Hay muchos jugadores que como tú tienen miedo de morir.
Pero aún se ríen, lloran, y viven como mejor pueden en este mundo.
El verdadero buscador no se identifica ni con el nombre ni con la forma, no se lamenta por lo que no tiene ni por lo que pudo haber sido
Una buena amistad es alguien que te admira y no un conocido que tantas piedras te tira.
La vida privada de un ciudadano debe ser recinto amurallado.
Estoy perdido en este lugar... que suelo llamar vida.
Aburrirse en el momento adecuado es signo de inteligencia.
Siempre he tenido obsesión por la escritura, es decir, crear una bella historia y narrarla
Hasta entonces, no había conocido a ningún adulto que mereciese la pena. Pero las hermanas me acogieron, dieron de comer y contaban historias. Eran distintas... Para mí, eran como diosas.
Pero un día, apareció un vagabundo que parecía estar cercano a la muerte. Conociendo la gentileza de las hermanas, él se acercó a una de ellas con emoción, y le agarró amablemente una de sus manos. Pero entonces, ella se apartó de él enseguida, y comenzó a gritar y a poner cara de rechazo y asco.
Aquel pobre vagabundo... No podía dejar de llorar mientras se alejaba del lugar.
Hermana, aprendí algo importante de aquella experiencia. Aprendí que las personas que más discriminan a los demás... son precisamente las que intentan hacer ver que son las más tolerantes.
Puede que yo haya matado personas... pero lo que aquella mujer hizo no es tan distinto según mi punto de vista.
Por la ciudad en ruinas todo invita al olvido, los viejos portalones, la gran plaza desierta y el templo abandonado...La ciudad se ha dormido.
Si te caes una vez, levántate; si te caes una vez más, vuelve a levantarte; pero si te caes otra vez... no olvides que siempre debes levantarte.
Hay muchos jugadores que como tú tienen miedo de morir.
Pero aún se ríen, lloran, y viven como mejor pueden en este mundo.
El verdadero buscador no se identifica ni con el nombre ni con la forma, no se lamenta por lo que no tiene ni por lo que pudo haber sido
Una buena amistad es alguien que te admira y no un conocido que tantas piedras te tira.
La vida privada de un ciudadano debe ser recinto amurallado.
Estoy perdido en este lugar... que suelo llamar vida.
Aburrirse en el momento adecuado es signo de inteligencia.
Siempre he tenido obsesión por la escritura, es decir, crear una bella historia y narrarla