tener un sueño, no trabajar por él, y engañarte a ti mismo el resto de tu vida, diciéndote que fue la mejor opción.
Y en estas cuatro cosas -creencia en los espíritus, ignorancia de las causas segundas, devoción a lo que suscita el temor de los hombres y el tomar como presagio lo que es casual- consiste la semilla natural de la religión.
Si pudieras marcharte ahora y volver hace diez años.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas
Al hombre le es dado un número determinado de experiencias; al economizarlas, prolonga su vida.
La esperanza del bien es ya un gran bien.
Y en estas cuatro cosas -creencia en los espíritus, ignorancia de las causas segundas, devoción a lo que suscita el temor de los hombres y el tomar como presagio lo que es casual- consiste la semilla natural de la religión.
Si pudieras marcharte ahora y volver hace diez años.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas
Al hombre le es dado un número determinado de experiencias; al economizarlas, prolonga su vida.
La esperanza del bien es ya un gran bien.