de ser secretos y fuertemente dotados, este es distinto y especialmente agradable, porque es uno de los que podré presumir ante mis hijas y mis paisanos: ya saben que a los catalanes no hay cosa que nos guste más que ganar en Madrid
Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución
Yo soy gente normal. Yo cocino. A ver si salgo en un programa de televisión cocinando un plato guatemalteco. Hago un poco de todo
Yo he sido artista la mayor parte de mi vida y jamás he atacado a un compañero. Los grandes artistas no hacen eso. No hay que hacer eso.
No hay mujer fea, solo belleza rara.
Yo prefiero cantar a la tierra fértil y fragante. No creo que nunca la áspera voz de los motores valdrá la más tímida canción del trovador, ni el pacífico refrán de fuentes cristalinas, ni el sonido de la siega cuando abate los meses.
A la hora de la muerte las cosas se juzgan de muy diverso punto de vista
Es mi obligación no pensar demasiado en el pasado. Si lo hiciera, mi vida sería un mar de tinieblas. En serio.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Me había convertido en un esclavo preso en las redes del opio, y mis trabajos y mis planes cobraron el color de mis sueños
Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución
Yo soy gente normal. Yo cocino. A ver si salgo en un programa de televisión cocinando un plato guatemalteco. Hago un poco de todo
Yo he sido artista la mayor parte de mi vida y jamás he atacado a un compañero. Los grandes artistas no hacen eso. No hay que hacer eso.
No hay mujer fea, solo belleza rara.
Yo prefiero cantar a la tierra fértil y fragante. No creo que nunca la áspera voz de los motores valdrá la más tímida canción del trovador, ni el pacífico refrán de fuentes cristalinas, ni el sonido de la siega cuando abate los meses.
A la hora de la muerte las cosas se juzgan de muy diverso punto de vista
Es mi obligación no pensar demasiado en el pasado. Si lo hiciera, mi vida sería un mar de tinieblas. En serio.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Me había convertido en un esclavo preso en las redes del opio, y mis trabajos y mis planes cobraron el color de mis sueños