o no con su deber. Empiezo a creer que las decisiones fatales y grandiosas que determinan nuestro destino son mucho menos conscientes de lo que pensamos con posterioridad, en los momentos de reflexión, cuando las recordamos.
Y aún así mi corazón se alza, sé qué he alegrado una vida anudando, deshaciendo una red de cuerda embreada, la red colgará de la pared cuando los pescados hayan sido comidos, clavada como bronce indescifrable, el futuro sin futuro.
¿Por qué me haces esto Dios? ¿Por qué me mandas a gente que se enfada como Dios?, y encima no saben valorar el esfuerzo y el sudor.
Verdaderamente, el azar tiene mucho poder sobre nosotros, puesto que, si vivimos, es por azar
Nuestro ejército, por la magnitud de su lucha, constituye una autoridad moral continental
La conformidad del interlocutor nos deja indiferentes. La contradicción nos hace productivos y eficaces.
Cada escritor tiene la cara de su obra.
Soy un perfeccionista. Soy insaciable. Siento que hay tantas cosas que puedo mejorar.
Y aún así mi corazón se alza, sé qué he alegrado una vida anudando, deshaciendo una red de cuerda embreada, la red colgará de la pared cuando los pescados hayan sido comidos, clavada como bronce indescifrable, el futuro sin futuro.
¿Por qué me haces esto Dios? ¿Por qué me mandas a gente que se enfada como Dios?, y encima no saben valorar el esfuerzo y el sudor.
Verdaderamente, el azar tiene mucho poder sobre nosotros, puesto que, si vivimos, es por azar
Nuestro ejército, por la magnitud de su lucha, constituye una autoridad moral continental
La conformidad del interlocutor nos deja indiferentes. La contradicción nos hace productivos y eficaces.
Cada escritor tiene la cara de su obra.
Soy un perfeccionista. Soy insaciable. Siento que hay tantas cosas que puedo mejorar.