variar en cada caso, parecen siempre encantadoras a las mujeres, y solamente leídas con frialdad pueden parecer pobres de ingenio. El gesto, el acento, la mirada de un joven les dan valores incalculables.
En este mundo, los débiles sucumben a la codicia.
Pero sus crímenes no quedarán sin castigo.
Pues los hechiceros vigilan.
Son ellos quienes imparten el castigo a los culpables.
Quienes matán en nombre de la justicia.
Agua es la nube oscura y silenciosa, errante prisionera de los cielos. Pero su sombra, andando por la tierra y el mar; no es agua, es sueño.
El mejor amigo es tu propio corazón
Las mujeres son un sexo decorativo. Nunca tienen nada que decir, pero lo dicen de manera encantadora.
El que nada desea, es sospechoso.
La sensación más importante para la gente que quiere sobrevivir... Miedo.
Los hombres vicioso procuran disimular sus faltas con apariencias de honradez.
En este mundo, los débiles sucumben a la codicia.
Pero sus crímenes no quedarán sin castigo.
Pues los hechiceros vigilan.
Son ellos quienes imparten el castigo a los culpables.
Quienes matán en nombre de la justicia.
Agua es la nube oscura y silenciosa, errante prisionera de los cielos. Pero su sombra, andando por la tierra y el mar; no es agua, es sueño.
El mejor amigo es tu propio corazón
Las mujeres son un sexo decorativo. Nunca tienen nada que decir, pero lo dicen de manera encantadora.
El que nada desea, es sospechoso.
La sensación más importante para la gente que quiere sobrevivir... Miedo.
Los hombres vicioso procuran disimular sus faltas con apariencias de honradez.