participa en el pecado. Todos los hombres —jóvenes o de edad— son cómplices del pecado cuando contribuyen al mantenimiento del Estado pagando impuestos
Hay sólo un enemigo... Y sólo un tú. ¿A qué le temes? Abandona tus miedos. Mira hacia adelante. Avanza. No cedas ni un milímetro. ¡Retírate y envejecerás! ¡Ten miedo y morirás!
En nuestros cuerpos, un cielo abraza a una tierra, y toda tú eres tu noche... una noche que resplandece como la tinta de los astros.
"Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga."
El ruido de un beso no es tan fuerte como el de un cañón, pero su eco es más duradero.
Hoy quiero jugar a ser la fuerza del destino
Lo más patético de un hombre es caminar en línea recta hacia una pared y tocar primero con la nariz.
Él puede que no fuera un héroe pero al menos su muerte sirvió para ayudar a la causa de la humanidad.
Hay sólo un enemigo... Y sólo un tú. ¿A qué le temes? Abandona tus miedos. Mira hacia adelante. Avanza. No cedas ni un milímetro. ¡Retírate y envejecerás! ¡Ten miedo y morirás!
En nuestros cuerpos, un cielo abraza a una tierra, y toda tú eres tu noche... una noche que resplandece como la tinta de los astros.
"Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga."
El ruido de un beso no es tan fuerte como el de un cañón, pero su eco es más duradero.
Hoy quiero jugar a ser la fuerza del destino
Lo más patético de un hombre es caminar en línea recta hacia una pared y tocar primero con la nariz.
Él puede que no fuera un héroe pero al menos su muerte sirvió para ayudar a la causa de la humanidad.