un gobierno. Por el contrario, como hemos dicho, el gobierno es esencial como foro para determinar las reglas del juego y como árbitro para aplicar las reglas que se decidan
La arquitectura ha sido siempre una profesión moralista y arrogante. Eso de que nosotros lo hacemos todo bien, pensando lo mejor para el mundo. Y siempre he considerado que era un aspecto muy desagradable de la profesión
Todos somos unos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de escalar un árbol, vivirá su vida entera creyendo que es estúpido.
He visto lo que reduciría a una persona más débil a gemir y delirar. ¿Quieres oír hablar de eso?
Sabed que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo
En la vida hay tres cosas que no vuelven atrás: la flecha lanzada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida.
Los hombres que dicen alguna cosa no son muy numerosos. los que escuchan son aún más escasos.
Así como el ignorante esta muerto antes de morir, el hombre de talento vive aún de muerto.
La arquitectura ha sido siempre una profesión moralista y arrogante. Eso de que nosotros lo hacemos todo bien, pensando lo mejor para el mundo. Y siempre he considerado que era un aspecto muy desagradable de la profesión
Todos somos unos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de escalar un árbol, vivirá su vida entera creyendo que es estúpido.
He visto lo que reduciría a una persona más débil a gemir y delirar. ¿Quieres oír hablar de eso?
Sabed que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo
En la vida hay tres cosas que no vuelven atrás: la flecha lanzada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida.
Los hombres que dicen alguna cosa no son muy numerosos. los que escuchan son aún más escasos.
Así como el ignorante esta muerto antes de morir, el hombre de talento vive aún de muerto.