que se organizaban bajo el rótulo de Marxismo como práctica. Hoy las tendencias no están muy definidas, sin embargo, muchas ideas de Marx siguen todavía teniendo una vigencia indiscutible.
El racismo no es el odio a otra raza, o que a dichas razas se las consideren inferiores.El racismo no es la violencia gratuita, es el amor hacia una patria, una cultura, una lengua, unas costumbres, y lo que todo ello conlleva a su pueblo.
Ahora mismo parece que podrías comerte el mundo, pero al mismo tiempo, parece que todo el peso del mundo descansa sobre tus hombros.
Muertes sin sentido llenan los campos de batalla. No hay historias heroicas, no existen héroes en una guerra.
¡La eternidad! ¿De qué te sirve la eternidad si para ello has de renunciar a la vida?
La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
El culto hispánico religioso ha cedido paso a una nueva fe, en la que los sacerdotes emergen desde una cavidad subterránea y ofician con el pie
El racismo no es el odio a otra raza, o que a dichas razas se las consideren inferiores.El racismo no es la violencia gratuita, es el amor hacia una patria, una cultura, una lengua, unas costumbres, y lo que todo ello conlleva a su pueblo.
Ahora mismo parece que podrías comerte el mundo, pero al mismo tiempo, parece que todo el peso del mundo descansa sobre tus hombros.
Muertes sin sentido llenan los campos de batalla. No hay historias heroicas, no existen héroes en una guerra.
¡La eternidad! ¿De qué te sirve la eternidad si para ello has de renunciar a la vida?
La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
El culto hispánico religioso ha cedido paso a una nueva fe, en la que los sacerdotes emergen desde una cavidad subterránea y ofician con el pie