mundo; todo lo que existe y tal como existe le parece que se explica por sí solo, porque su inteligencia no ha rebasado aún la misión primitiva de servir a la voluntad en calidad de mediadora de motivos
Ay, tú, Señor, le diste esa ladera que en un álabe dulce se derrama, miel secreta en el humo entredorado. ¿A qué tu poderosa mano espera? Mortal belleza eternidad reclama. ¡Dale la eternidad que le has negado!
Procura tener siempre el coraje de un sol matinal que, a pesar de las desgracias que asolan este mundo, sale de nuevo todos los días.
Si no sabes lo que buscas, no entiendes lo que encuentras.
Amor con amor se paga.
Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido
Escarba la graja, mal para su casa.
Perder con clase y vencer con osadía, por que el mundo pertenece a quien se atreve, y la vida es mucho más para ser insignificante
Ay, tú, Señor, le diste esa ladera que en un álabe dulce se derrama, miel secreta en el humo entredorado. ¿A qué tu poderosa mano espera? Mortal belleza eternidad reclama. ¡Dale la eternidad que le has negado!
Procura tener siempre el coraje de un sol matinal que, a pesar de las desgracias que asolan este mundo, sale de nuevo todos los días.
Si no sabes lo que buscas, no entiendes lo que encuentras.
Amor con amor se paga.
Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido
Escarba la graja, mal para su casa.
Perder con clase y vencer con osadía, por que el mundo pertenece a quien se atreve, y la vida es mucho más para ser insignificante