de espías solía acudir a alguna de las soñolientas catedrales de las ciudades de Inglaterra, y me pasaba un par de días deambulando por la iglesia, intentando descifrar los secretos grabados en sus piedras. Una catedral rebosa de historias si uno sabe dónde buscar.
¡Desde las profundidades nadie te oirá gritar!...... ¡Ejem!, bueno, si que te oiran ¡pero muy bajito!
¿Hasta cuándo cree que pueda tratarme así, señorita?
El es la persona más amorosa y natural que he conocido, una muy buena persona, aún cuando suene cursi.
El mundo moderno, al dar rienda suelta a la emoción sólo ha conseguido vulgarizarla. Lo que necesitamos es el dominio clásico
Los préstamos no son mucho mejor que la mendicidad, al igual que los préstamos con intereses no son mucho mejor que robar.
Oigo mi corazón latir sangrando y siempre y nunca igual. Sé por quién late así, pero no puedo decir por qué será
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
¡Desde las profundidades nadie te oirá gritar!...... ¡Ejem!, bueno, si que te oiran ¡pero muy bajito!
¿Hasta cuándo cree que pueda tratarme así, señorita?
El es la persona más amorosa y natural que he conocido, una muy buena persona, aún cuando suene cursi.
El mundo moderno, al dar rienda suelta a la emoción sólo ha conseguido vulgarizarla. Lo que necesitamos es el dominio clásico
Los préstamos no son mucho mejor que la mendicidad, al igual que los préstamos con intereses no son mucho mejor que robar.
Oigo mi corazón latir sangrando y siempre y nunca igual. Sé por quién late así, pero no puedo decir por qué será
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.