miembros, las fisonomías de todos los hombres serían semejantes, y no sería posible distinguirlas unas de otras; pero ella ha variado de tal modo las cinco partes del rostro que, aunque haya establecido una regla general para la proporción, no ha seguido ninguna para la calidad; de manera que es fácil reconocer cada semblante.
La mayor parte de los hechos son inobservables, por lo cual hay que inventar indicadores
Estoy convencido de que cualquier intento fotográfico para mostrar al hombre completamente es una tontería. Sólo podemos mostrar, lo mejor que podamos, lo que el hombre revela exteriormente. El hombre interior rara vez se revela.
La blasfemia es el lado humorístico de la fé, por lo que veo aqui...
El dolor es siempre menos fuerte que la queja.
Con cinco millones de parados, para qué hablar de árbitros
Mi espada puede traspasar el acero... ¡Y trocea los tomates que es una maravilla!
Un ganso se tiene prohibido todo atisbo de añoranza. Un ganso tiene cosas que hacer, se exige mucho y observa con desprecio sus gansadas.
La mayor parte de los hechos son inobservables, por lo cual hay que inventar indicadores
Estoy convencido de que cualquier intento fotográfico para mostrar al hombre completamente es una tontería. Sólo podemos mostrar, lo mejor que podamos, lo que el hombre revela exteriormente. El hombre interior rara vez se revela.
La blasfemia es el lado humorístico de la fé, por lo que veo aqui...
El dolor es siempre menos fuerte que la queja.
Con cinco millones de parados, para qué hablar de árbitros
Mi espada puede traspasar el acero... ¡Y trocea los tomates que es una maravilla!
Un ganso se tiene prohibido todo atisbo de añoranza. Un ganso tiene cosas que hacer, se exige mucho y observa con desprecio sus gansadas.