Pero, aunque nuestro pensamiento aparenta poseer esta libertad ilimitada, encontraremos en un examen
más detenido que, en realidad, está reducido a límites muy estrechos, y que todo, este poder creativo de la mente no viene a ser a ser más que la facultad de mezclar, trasponer, aumentar o disminuir los materiales suministrados por los sentidos y la experiencia.
La ciencia junto con la técnica ha descubierto de modo inigualable las posibilidades del hombre con respecto a la materia, y ha conseguido también dominar el mundo interior de su pensamiento, de sus capacidades, tendencias y pasiones.
La ausencia permite que el corazón se vuelva más cariñoso.
... el sacerdote domina merced al invento del pecado.
La experiencia es como un billete de lotería comprado después del sorteo. No creo en ella.
¿Hay alguien más solo que un héroe?
La voluntad individual y el Estado son potencias enemigas entre las que es imposible una paz eterna.
¿Y esto es morir? Pues es la misma bienaventuranza. La tierra retrocede; se abre el cielo; Dios me llama. Debo irme.
La ciencia junto con la técnica ha descubierto de modo inigualable las posibilidades del hombre con respecto a la materia, y ha conseguido también dominar el mundo interior de su pensamiento, de sus capacidades, tendencias y pasiones.
La ausencia permite que el corazón se vuelva más cariñoso.
... el sacerdote domina merced al invento del pecado.
La experiencia es como un billete de lotería comprado después del sorteo. No creo en ella.
¿Hay alguien más solo que un héroe?
La voluntad individual y el Estado son potencias enemigas entre las que es imposible una paz eterna.
¿Y esto es morir? Pues es la misma bienaventuranza. La tierra retrocede; se abre el cielo; Dios me llama. Debo irme.