a Agi-san. Si soy fuerte, no necesitaré que Shiro se preocupe por mi. ¡Una vez que sea fuerte, podre matar al hombre rojo! ¡Una vez que sea fuerte, no tendré que ser así de miserable!. Yo... ¡yo quiero ser lo suficientemente fuerte para dejar a un lado al marica que soy ahora!
La pobreza ajena me basta para sentirme pobre; la mía no me basta.
Dimos formas reales a un fantasma, de la mente ridícula invención, y hecho el ídolo ya, sacrificamos en su altar nuestro amor
Detén tu marcha y trata de ser feliz. ¿Por qué te afliges, pequeña mía? Dame vino; la noche se acerca.
¿Por qué los humanos montan tanto drama con el tema de dónde reside el alma?
En el fondo, la ideología tiene un poder de persuasión indiscutible. El discurso ideológico amenaza anestesiar nuestra mente, confundir la curiosidad, distorsionar la percepción de los hechos, de las cosas, de los acontecimientos
Cojan sus camaras y difundan a la gente lo que ellas registran.
A veces, una mentira que te hace feliz es mejor que una verdad que te amarga.
La pobreza ajena me basta para sentirme pobre; la mía no me basta.
Dimos formas reales a un fantasma, de la mente ridícula invención, y hecho el ídolo ya, sacrificamos en su altar nuestro amor
Detén tu marcha y trata de ser feliz. ¿Por qué te afliges, pequeña mía? Dame vino; la noche se acerca.
¿Por qué los humanos montan tanto drama con el tema de dónde reside el alma?
En el fondo, la ideología tiene un poder de persuasión indiscutible. El discurso ideológico amenaza anestesiar nuestra mente, confundir la curiosidad, distorsionar la percepción de los hechos, de las cosas, de los acontecimientos
Cojan sus camaras y difundan a la gente lo que ellas registran.
A veces, una mentira que te hace feliz es mejor que una verdad que te amarga.