ni los Medici, somos libres para seguir nuestro propio camino, hay quienes están dispuestos a arrebatarnos esa libertad y quienes renuncian a ella gustosos, pero es la capacidad de elegir nuestra verdad, la que nos hace humanos, no hay libro ni maestro que pueda ofreceros las respuestas, ni mostraros el camino, elegid vuestro sendero, no me sigáis a mí, ni a nadie más.
El mundo no paga a los hombres por lo que saben. Les paga por lo que hacen o inducen a otros a hacer.
A otro perro con ese hueso
El dinero no sirve para comprar ni una sola necesidad espiritual.
Uno es capaz de llorar a cántaros hasta en una miserable obra de teatro. Las lágrimas no prueban de ninguna manera la honestidad o el afecto.
La venganza prolonga y agrava las enemistades.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
La peor decisión es la indecisión.
El mundo no paga a los hombres por lo que saben. Les paga por lo que hacen o inducen a otros a hacer.
A otro perro con ese hueso
El dinero no sirve para comprar ni una sola necesidad espiritual.
Uno es capaz de llorar a cántaros hasta en una miserable obra de teatro. Las lágrimas no prueban de ninguna manera la honestidad o el afecto.
La venganza prolonga y agrava las enemistades.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
La peor decisión es la indecisión.