tiempo... Me di cuenta que usando los intervalos más altos de un acorde como línea melódica, y respaldándolos con los cambios apropiadamente relacionados, podía tocar lo que había estado escuchando. Cobré vida.
Una vez es coincidencia, dos es casualidad y tres es la acción del enemigo.
En la noche y la trasnoche, y el amor y el transamor, ya cambiados en horizontes finales, tú y yo, de nosotros mismos.
En ciencia, leer preferentemente los trabajos más recientes; en literatura, los más antiguos. Los clásicos son siempre modernos.
Lo verdaderamente mágico de nuestro primer amor es la absoluta ignorancia de que alguna vez ha de terminar.
No hay más placer que los elogios de los sabios y capaces.
Me da igual que me sigan o no, mi vida no es interesante.
Te sobrevive todo. Todo existe a pesar de tu muerte y de mi flato.
Una vez es coincidencia, dos es casualidad y tres es la acción del enemigo.
En la noche y la trasnoche, y el amor y el transamor, ya cambiados en horizontes finales, tú y yo, de nosotros mismos.
En ciencia, leer preferentemente los trabajos más recientes; en literatura, los más antiguos. Los clásicos son siempre modernos.
Lo verdaderamente mágico de nuestro primer amor es la absoluta ignorancia de que alguna vez ha de terminar.
No hay más placer que los elogios de los sabios y capaces.
Me da igual que me sigan o no, mi vida no es interesante.
Te sobrevive todo. Todo existe a pesar de tu muerte y de mi flato.