Los regímenes totalitarios justifican su existencia mediante una filosofía de monismo político, según
el cual el Estado es Dios en la tierra, la unificación bajo la planta del divino Estado es la salvación, y todos los medios tendientes a tal unificación, por más perversos que intrínsecamente sean, son justos y pueden emplearse sin escrúpulos.
Esta juventud entusiasta es bella. Tiene razón, pero aunque estuviera equivocada, la amaríamos.
¿Tienes prisa por caer en las garras de la muerte?
Todos probablemente piensan que soy una ninfómana perdida, que tengo un insaciable apetito sexual, cuando la verdad prefiero leer un libro
Nadie te admirará solo por ser fuerte.
La gente respeta a los que eligen el camino dificil, incluso si son débiles.
La culpa del asno no se le ha de echar a la albarda.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro
El hombre, como un ser histórico, inserido en un permanente movimiento de procura, hace y rehace constantemente su saber.
Esta juventud entusiasta es bella. Tiene razón, pero aunque estuviera equivocada, la amaríamos.
¿Tienes prisa por caer en las garras de la muerte?
Todos probablemente piensan que soy una ninfómana perdida, que tengo un insaciable apetito sexual, cuando la verdad prefiero leer un libro
Nadie te admirará solo por ser fuerte.
La gente respeta a los que eligen el camino dificil, incluso si son débiles.
La culpa del asno no se le ha de echar a la albarda.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro
El hombre, como un ser histórico, inserido en un permanente movimiento de procura, hace y rehace constantemente su saber.