La experiencia amorosa une indisolublemente lo simbólico (lo prohibido, discernible, pensable), lo imaginario
(lo que el Yo representa para sustentarse y agrandarse) y lo real (ese imposible donde los afectos aspiran a todo y donde no hay nadie que tenga en cuenta el hecho de que yo no soy más que una parte).
Cada momento de tu vida, cada suceso que te ocurra, posee un significado
¡Cuidado, cuidado! La contemplación del cerezote embriaga.
No hay feos en este mundo, lo que pasa es que a algunos su cara no les ayuda.
Nada es tan bello como las ruinas de una cosa bella.
En el juego del amor, el primero en admitir que ama al otro, pierde.
Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro
Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son ¡NULOS!
Cada momento de tu vida, cada suceso que te ocurra, posee un significado
¡Cuidado, cuidado! La contemplación del cerezote embriaga.
No hay feos en este mundo, lo que pasa es que a algunos su cara no les ayuda.
Nada es tan bello como las ruinas de una cosa bella.
En el juego del amor, el primero en admitir que ama al otro, pierde.
Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro
Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son ¡NULOS!