su discípulo de tus tácticas sucias.
Jefe de la Alianza: Así que... Al igual que tu maestro, ¿Te vas a morir en su lugar?
Shioon: Maestro, ¡eso es una tontería!
Jefe de la Alianza: ¡Muere aquí mismo! Entonces dejaré a tu discípulo vivo.
Chun-Woo: ¿Tienes alguna idea de lo que es vivir con la culpa de que su maestro murió? ¿Tienes alguna idea de lo que se siente despertar cada noche, al ver morir a tu maestro en los sueños? Me juré a mismo que yo no pasaría esa clase de dolor a mi discípulo.
Shioon: Maestro...
Chun-Woo: Shioon, has sufrido mucho por mi culpa. Estas expulsado como mi discípulo...
Que su desnudez, que acompaña la desnudez de la palabra, y la dolorosa desnudez de nuestros muertos, nos ayuden a continuar alumbrando el camino que hace la paz, la justicia y la dignidad que los poderes del Estado y los señores de la muerte nos han arrancado y nos deben.
Sólo se deja guiar un pueblo cuando se le enseña un porvenir; un jefe es un comerciante de esperanzas
Los únicos que no fracasan son los que no intentan nada. Cuídate del que dice yo nunca he fracasado, ése no ha intentado nada
¡Oh, déjame que guste el dulzor del momento fugitivo e inquieto! ¡Oh, deja que la rosa desnuda de mi boca se te oprima a los labios!
La historia se ha acabado.
Aquellos que temen se sienten débiles y por ello atacan incluso a quien sólo quiere hacerles bien.
Si la gente no sintiera tristeza, no sabría lo que es la felicidad.
Jefe de la Alianza: Así que... Al igual que tu maestro, ¿Te vas a morir en su lugar?
Shioon: Maestro, ¡eso es una tontería!
Jefe de la Alianza: ¡Muere aquí mismo! Entonces dejaré a tu discípulo vivo.
Chun-Woo: ¿Tienes alguna idea de lo que es vivir con la culpa de que su maestro murió? ¿Tienes alguna idea de lo que se siente despertar cada noche, al ver morir a tu maestro en los sueños? Me juré a mismo que yo no pasaría esa clase de dolor a mi discípulo.
Shioon: Maestro...
Chun-Woo: Shioon, has sufrido mucho por mi culpa. Estas expulsado como mi discípulo...
Que su desnudez, que acompaña la desnudez de la palabra, y la dolorosa desnudez de nuestros muertos, nos ayuden a continuar alumbrando el camino que hace la paz, la justicia y la dignidad que los poderes del Estado y los señores de la muerte nos han arrancado y nos deben.
Sólo se deja guiar un pueblo cuando se le enseña un porvenir; un jefe es un comerciante de esperanzas
Los únicos que no fracasan son los que no intentan nada. Cuídate del que dice yo nunca he fracasado, ése no ha intentado nada
¡Oh, déjame que guste el dulzor del momento fugitivo e inquieto! ¡Oh, deja que la rosa desnuda de mi boca se te oprima a los labios!
La historia se ha acabado.
Aquellos que temen se sienten débiles y por ello atacan incluso a quien sólo quiere hacerles bien.
Si la gente no sintiera tristeza, no sabría lo que es la felicidad.