inconfundible fetidez a muerte que se mezclaba con el peculiar olor arcilloso de los bosques. El olor a carne en descomposición no se asemeja a ningún otro y se percibía claramente en el ambiente cálido del atardecer, tenue pero innegable.
Aquél que es dominado por su katana, no puede ser considerado un espadachín.
Pandilla de bastardos
Al alba del puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Ningún concepto que el hombre forme es válido a menos que se integre sin contradicción en la suma de su conocimiento.
Aquel que conoce la historia puede también hacer el futuro. Hacer el futuro y pasar sobre el pasado es lo mismo.
La avaricia es la más desinteresada de las pasiones, ya que exige una abnegación, a veces de magnitud heroica.
La más ignorante y rústica de las mujeres puede engendrar un hombre de genio.
Aquél que es dominado por su katana, no puede ser considerado un espadachín.
Pandilla de bastardos
Al alba del puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Ningún concepto que el hombre forme es válido a menos que se integre sin contradicción en la suma de su conocimiento.
Aquel que conoce la historia puede también hacer el futuro. Hacer el futuro y pasar sobre el pasado es lo mismo.
La avaricia es la más desinteresada de las pasiones, ya que exige una abnegación, a veces de magnitud heroica.
La más ignorante y rústica de las mujeres puede engendrar un hombre de genio.