su principio, la cosa en ti que fue de mar, te ha dado ese sabor de mujer feliz y a la que uno se acerca...
Más vale quedarse aquí y esperar, a lo mejor se calma la tormenta y se despeja el cielo, y entonces podremos encontrar el camino por las estrellas.
Para él sabio, no existe un yo por sobre el otro, y, por ello, nadie a quien elevar; ni cielo ni infierno y, por tanto, ningún destino
El hombre ama la libertad, aunque no sepa que la ama, y anda empujando de ella y huyendo de donde no la halla.
Que la Luz herede tu calor, pues el mundo queda helado sin ti.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Ella dijo que la velocidad es el más grande poder, así que debería imaginar velocidad, no fuerza.
Más vale quedarse aquí y esperar, a lo mejor se calma la tormenta y se despeja el cielo, y entonces podremos encontrar el camino por las estrellas.
Para él sabio, no existe un yo por sobre el otro, y, por ello, nadie a quien elevar; ni cielo ni infierno y, por tanto, ningún destino
El hombre ama la libertad, aunque no sepa que la ama, y anda empujando de ella y huyendo de donde no la halla.
Que la Luz herede tu calor, pues el mundo queda helado sin ti.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Ella dijo que la velocidad es el más grande poder, así que debería imaginar velocidad, no fuerza.