estos están vacios y negrosTampoco importa si vivimos en una gran mansiónNi mucho menos importa si pagamos una pensiónNo me importa si comemos cada día langostinosNi me importa si tenemos que comer arroz y frijolTampoco importa si vestimos lujosas prendas de marcaNi mucho menos importa si no vestimos nadaLo que me importa es tenerte siempre a mi ladoQue cada día florezca nuestro amor tan preciadoSi hace frío tú seas mi cálido abrigoY por las noches nos alimentemos de solo cariñoTambién me importa poderte mirar cada díaMientras tú duermes besarte los ojos vida míaAtrapar tus sueños y hacer realidad tus fantasíasDonde lo malo no existe, tan solo hay alegría.
No hay jubilación para un artista; el arte es una forma de vida y como tal no tiene fin.
Si yo muero, solamente me recordarán por Los Simpson
Amo al que hace de su virtud su afán y fatal destino; pues por su virtud quiere seguir con vida y no quiere vivir más.
El mal es árbol que crece y que cortado retoña.
Añade a ello que el todo es más bien un ente de razón y no se diferencia del universal sino en que el universal está hecho de varios indivisibles no unidos, mientras que el todo lo está de varios indivisibles unidos.
El espíritu es la huida. Es allí, en el espíritu del hombre, que el universo actualiza toda su potencia de huida.
Me di cuenta de que tenía que revolucionar; aprender cosas nuevas para no quedarme atrás. Me di cuenta y me rebelé.
No hay jubilación para un artista; el arte es una forma de vida y como tal no tiene fin.
Si yo muero, solamente me recordarán por Los Simpson
Amo al que hace de su virtud su afán y fatal destino; pues por su virtud quiere seguir con vida y no quiere vivir más.
El mal es árbol que crece y que cortado retoña.
Añade a ello que el todo es más bien un ente de razón y no se diferencia del universal sino en que el universal está hecho de varios indivisibles no unidos, mientras que el todo lo está de varios indivisibles unidos.
El espíritu es la huida. Es allí, en el espíritu del hombre, que el universo actualiza toda su potencia de huida.
Me di cuenta de que tenía que revolucionar; aprender cosas nuevas para no quedarme atrás. Me di cuenta y me rebelé.