como sinónimos. El orgullo está relacionado con la opinión que tenemos de nosotros mismos; la vanidad, con lo que quisiéramos que los demás pensaran de nosotros.
Tú eres quien determina lo que vales sin necesidad de dar explicaciones a nadie. Y tu propio valor que es un hecho en sí no tiene nada que ver con tu comportamiento ni con tus sentimientos.
Es poderosísima la fuerza de la costumbre para hacer no sólo tratables, pero dulces, las mayores asperezas.
El hombre vulgar espera lo bueno y lo malo del exterior, el hombre que piensa lo espera de sí mismo.
El juego es hijo de la avaricia, pero también padre del despilfarro.
Mucha gente triunfaría en menudas cosas si no estuvieran perturbados con grandes ambiciones.
El papel de la ciencia es producir economía del pensamiento, como la máquina produce economía de la fuerza
Tú eres quien determina lo que vales sin necesidad de dar explicaciones a nadie. Y tu propio valor que es un hecho en sí no tiene nada que ver con tu comportamiento ni con tus sentimientos.
Es poderosísima la fuerza de la costumbre para hacer no sólo tratables, pero dulces, las mayores asperezas.
El hombre vulgar espera lo bueno y lo malo del exterior, el hombre que piensa lo espera de sí mismo.
El juego es hijo de la avaricia, pero también padre del despilfarro.
Mucha gente triunfaría en menudas cosas si no estuvieran perturbados con grandes ambiciones.
El papel de la ciencia es producir economía del pensamiento, como la máquina produce economía de la fuerza