es decir, una especie de eterna bienaventuranza, ciertamente muy modesta en comparación con la prometida por las religiones.
¿No será que en alguna parte de tu corazón aún me consideras un hermano? Tú y yo somos enemigos. Ven a mí como si quisieras matarme, ¡Taiga!
Me llamo Artur desde el año 2000, ya que soy libre para cambiar mi nombre.
Muchas veces son los hechos los que hablan, y por ellos se interpreta a las personas mejor que por sus propias palabras.
Si un chico quiere a una chica y no se lo dice pronto, merece que se la quiten y encima le llamen tonto.
La mentira es usada como anestesia para aplacar el dolor dentro esta sociedad capitalista...
La música es incluso más nada que la muerte que ella llama en la convocación pánica de las sirenas.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
¿No será que en alguna parte de tu corazón aún me consideras un hermano? Tú y yo somos enemigos. Ven a mí como si quisieras matarme, ¡Taiga!
Me llamo Artur desde el año 2000, ya que soy libre para cambiar mi nombre.
Muchas veces son los hechos los que hablan, y por ellos se interpreta a las personas mejor que por sus propias palabras.
Si un chico quiere a una chica y no se lo dice pronto, merece que se la quiten y encima le llamen tonto.
La mentira es usada como anestesia para aplacar el dolor dentro esta sociedad capitalista...
La música es incluso más nada que la muerte que ella llama en la convocación pánica de las sirenas.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.