Ingenio, superstición, ateísmo, mascaradas, versos, traiciones, devociones, venenos, asesinatos, unos cuantos grandes hombres, un número
infinito de canallas hábiles y sin embargo desdichados: he aquí lo que fue Italia.
En el pequeño mundo en el que los niños tienen su existencia, sea quien sea el que los eduque, nada hay que se perciba y se sienta tan sutilmente como la injusticia
Cada año nuevo cielo y tierra en armonía el primer día.
Sonríe cuando estés triste, porque más vale una triste sonrisa que la tristeza de no volver a sonreir.
No simule su forma de ser por obtener un trabajo en cualquier institución.
La facultad del oído es una cosa sensible: muy pronto se sacia y al poco tiempo se cansa y aburre.
No es mas valiente el que chulea y critica sino el que calla y recapacita.
El dinero y el éxito no cambian a la gente; solo magnifican lo que ya estaba ahí desde un comienzo.
En el pequeño mundo en el que los niños tienen su existencia, sea quien sea el que los eduque, nada hay que se perciba y se sienta tan sutilmente como la injusticia
Cada año nuevo cielo y tierra en armonía el primer día.
Sonríe cuando estés triste, porque más vale una triste sonrisa que la tristeza de no volver a sonreir.
No simule su forma de ser por obtener un trabajo en cualquier institución.
La facultad del oído es una cosa sensible: muy pronto se sacia y al poco tiempo se cansa y aburre.
No es mas valiente el que chulea y critica sino el que calla y recapacita.
El dinero y el éxito no cambian a la gente; solo magnifican lo que ya estaba ahí desde un comienzo.