cerrarla con un sonoro y seco golpe de la mano, sin marcar la página, y devolverla luego para siempre al lugar en que por derecho corresponde: los mustios anaqueles de una rancia biblioteca.
Ignoro la razón por la cual, en nuestro sistema, sólo hay un cuerpo capaz de dar luz a todo lo demás; pero así lo dispuso el Autor del sistema, por considerarlo lo más acertado
No tiene ningún sentido... ¡por eso confío en eso!
¡Es un Héroe!
En vez de depender de los demás, ¡usted tiene que ser de quien dependan!
El que chismorrea contigo de los defectos ajenos, chismorrea con otros de los tuyos.
Las mujeres no se casan, únicamente pasan a cuidar niños. El menor de los infantes suele ser el marido.
Por San Martín escoge al más gordo y deja al más ruín.
Tu y yo no hemos tenido suerte verdad, mantienes al mundo acorralado pero yo tambien te tengo acorralado a ti.
Ignoro la razón por la cual, en nuestro sistema, sólo hay un cuerpo capaz de dar luz a todo lo demás; pero así lo dispuso el Autor del sistema, por considerarlo lo más acertado
No tiene ningún sentido... ¡por eso confío en eso!
¡Es un Héroe!
En vez de depender de los demás, ¡usted tiene que ser de quien dependan!
El que chismorrea contigo de los defectos ajenos, chismorrea con otros de los tuyos.
Las mujeres no se casan, únicamente pasan a cuidar niños. El menor de los infantes suele ser el marido.
Por San Martín escoge al más gordo y deja al más ruín.
Tu y yo no hemos tenido suerte verdad, mantienes al mundo acorralado pero yo tambien te tengo acorralado a ti.