es nada. Esa desesperación se manifestaba en un momento dado del día. Y después seguía la imposibilidad de seguir avanzando, o el sueño, o, a veces nada
. O nada, o dormir, morir
¡Qué cosa tan extraña es la felicidad! Nadie sabe por dónde ni cómo ni cuándo llega, y llega por caminos invisibles, a veces cuando ya no se le aguarda.
Yo sé que al que le gusta el fútbol, le gusto yo
Mozart ha sido el modelo de mi juventud, la desesperación de mis años de madurez y el consuelo de mi vejez
No sabes una mierda de él y hablas de él como si fuera una plaga.
Cuando trates con el agua consulta primero la práctica, y luego la teoría.
Mi dolor es continuo y mi fracaso evidente y mi delirio constante.
¡Qué cosa tan extraña es la felicidad! Nadie sabe por dónde ni cómo ni cuándo llega, y llega por caminos invisibles, a veces cuando ya no se le aguarda.
Yo sé que al que le gusta el fútbol, le gusto yo
Mozart ha sido el modelo de mi juventud, la desesperación de mis años de madurez y el consuelo de mi vejez
No sabes una mierda de él y hablas de él como si fuera una plaga.
Cuando trates con el agua consulta primero la práctica, y luego la teoría.
Mi dolor es continuo y mi fracaso evidente y mi delirio constante.