de desaparecer, se comete tímidamente, silenciosamente, chatamente. No es ya un hacer, es un padecer.
Quizás te diga un día que dejé de quererte, aunque siga queriéndote más allá de la muerte; y acaso no comprendas en esa despedida, que, aunque el amor nos une, nos separa la vida.
Ningún dolor nos parece justo y las injusticias siempre disponen mal.
El ser humano no hace nada que no sea por necesidad.
Qué haces, hacedor? Trabajar para el que duerme, y está al sol.
La lengua es la casa de la verdad del ser
Rendo se acostaba después de Telenoche.
Si tengo tiempo para decirme que no puedo ganar, debería pensar en algo que hacer.
Quizás te diga un día que dejé de quererte, aunque siga queriéndote más allá de la muerte; y acaso no comprendas en esa despedida, que, aunque el amor nos une, nos separa la vida.
Ningún dolor nos parece justo y las injusticias siempre disponen mal.
El ser humano no hace nada que no sea por necesidad.
Qué haces, hacedor? Trabajar para el que duerme, y está al sol.
La lengua es la casa de la verdad del ser
Rendo se acostaba después de Telenoche.
Si tengo tiempo para decirme que no puedo ganar, debería pensar en algo que hacer.