de reglas sobreentendidas, no escritas, de acuerdo con las cuales vive la gente. Ahí hay un carácter nacional, hay una modalidad, un acuerdo de no hacerlo así.
No puedo ni siquiera decir el nombre de dios... yo, quien se hace llamar a si misma una defensora de su nombre. Creo que he dicho su nombre miles de veces, pero... no puedo.
Algunos están destinados a razonar erróneamente; otros a no razonar en absoluto, y otros a perseguir a los que razonan
Así es. Nada ni nadie podrá cambiar mi mundo.
La falla de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes
No tientes a la suerte chiquilla. No serás capaz de hacer nada con una sola espada.
Justamente ahora...irrumpes en mi vida, con tu cuerpo exacto y ojos de asesina
Solo los necios se sientes satisfechos y confiados con la calidad de su trabajo
No puedo ni siquiera decir el nombre de dios... yo, quien se hace llamar a si misma una defensora de su nombre. Creo que he dicho su nombre miles de veces, pero... no puedo.
Algunos están destinados a razonar erróneamente; otros a no razonar en absoluto, y otros a perseguir a los que razonan
Así es. Nada ni nadie podrá cambiar mi mundo.
La falla de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes
No tientes a la suerte chiquilla. No serás capaz de hacer nada con una sola espada.
Justamente ahora...irrumpes en mi vida, con tu cuerpo exacto y ojos de asesina
Solo los necios se sientes satisfechos y confiados con la calidad de su trabajo