en la puerta del Hotel Ritz, una legión de caballeros arrojaban sus capas al suelo para que caminara sobre ellas, poniendo ante mí una alfombra que nunca se acababa
Una señal inequívoca del amor a la verdad, es no mantener ninguna proposición con mayor seguridad de la que garantizan las pruebas en las que se basa
¿Podría haber para nosotros mayor milagro que mirarnos por un instante con los ojos del otro?.
Es mejor estar en la cruz con el Salvador que mirarle solamente
Tu piel entre las sábanas posee los hechizos del mito y el tamaño de las islas deseadas en años de inocencia.
Deja llenarme de tu desnudez para vestirme por dentro.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Una señal inequívoca del amor a la verdad, es no mantener ninguna proposición con mayor seguridad de la que garantizan las pruebas en las que se basa
¿Podría haber para nosotros mayor milagro que mirarnos por un instante con los ojos del otro?.
Es mejor estar en la cruz con el Salvador que mirarle solamente
Tu piel entre las sábanas posee los hechizos del mito y el tamaño de las islas deseadas en años de inocencia.
Deja llenarme de tu desnudez para vestirme por dentro.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.