en la Historia. Aquel a quien nunca se pregunta, ese que desaparece sin dejar rastro, llevándose sus secretos a la tumba. Hablo de aquellos que no tienen voz. Los oigo, los escucho, los comprendo. La calle es para mí un coro, una sinfonía. Es infinitamente triste cómo todo se puede decir, susurrar y gritar en la nada.
Cinco exclamaciones. El signo seguro de una mente insana.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Herir al corazón es crearlo.
Una desgracia va siempre pisando las ropas de otra: tan inmediatas caminan.
Hay gente que detesta lo que hago y gente a la que le encanta. No hay nada que pueda hacer yo. Tengo que aceptarlo.
Las mujeres y las zorras, ambas débiles, se distinguen por su superior tacto.
Acepta la ayuda que te ofrezcan pero no la perjudiques bajo ningún concepto.
Cinco exclamaciones. El signo seguro de una mente insana.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Herir al corazón es crearlo.
Una desgracia va siempre pisando las ropas de otra: tan inmediatas caminan.
Hay gente que detesta lo que hago y gente a la que le encanta. No hay nada que pueda hacer yo. Tengo que aceptarlo.
Las mujeres y las zorras, ambas débiles, se distinguen por su superior tacto.
Acepta la ayuda que te ofrezcan pero no la perjudiques bajo ningún concepto.