pecho y rozó el ombligo infantil, el bello animal, el sexo, donde su corazón latía a golpecitos; su olor, su calor me emborrachaban y sentí que mi vida me abandonaba, mi vieja vida con sus preocupaciones, sus fatigas, sus recuerdos gastados.
El pueblo me silba, pero yo me aplaudo. (Populus me sibilat, at mihi plaudo)
No van lejos los de adelante si los de atrás corren bien.
Hierba segada, buen sol espera.
Amistades que son ciertas, mantienen las puertas abiertas.
Al rey, la hacienda y la vida se ha de dar; pero el honor es patrimonio del alma y el alma sólo es de Dios
El grito de los perdedores es sordo y mudo... Aunque griten juntos.
El tamaño no es lo que se ve sino lo que se palpa.
El pueblo me silba, pero yo me aplaudo. (Populus me sibilat, at mihi plaudo)
No van lejos los de adelante si los de atrás corren bien.
Hierba segada, buen sol espera.
Amistades que son ciertas, mantienen las puertas abiertas.
Al rey, la hacienda y la vida se ha de dar; pero el honor es patrimonio del alma y el alma sólo es de Dios
El grito de los perdedores es sordo y mudo... Aunque griten juntos.
El tamaño no es lo que se ve sino lo que se palpa.